Una vez tuve una jefa -llamémosla Natalie- que llegaba perpetuamente tarde. Ella llegaba corriendo a la oficina todas las mañanas, estresada, desaliñada, y siempre tenía que reprogramar sus reuniones. Casi me da un ataque de pánico una vez cuando llegó tan solo 17 segundos antes de que cerraran las puertas de nuestro vuelo a un importante viaje de negocios.

He conocido a más personas como Natalie, y siempre pienso, ¿Cómo lo hacen? Quiero decir, ¿no es demasiado estresante ir siempre a contrarreloj? Tomarse unos minutos para organizarse y pensar en lo que tienes que hacer es mucho más fácil que lidiar con el tiempo como si fuera un enemigo constante. La impuntualidad deNatalie no le hizo ningún favor, eso desde luego. Su falta de organización significaba que nunca fue elegida para puestos de liderazgo, y nunca se le tuvo en cuenta para el ascenso que ella buscaba. Tampoco fue ninguna sorpresa.

La buena noticia es que la puntualidad no es un gen. ¡Todos podemos controlarlo! Sí, incluso ese amigo que siempre llega tarde a todos los sitios y te hace esperar constantemente.

Tengo cuatro emails, un negocio con varias facetas, y no vivo en el centro de la ciudad por lo que estoy constantemente en movimiento. He aquí cómo me las arreglo para tener todo (o programado el 99 por ciento del tiempo!

1. No llenes tanto la agenda

Las personas excesivamente ocupadas (culpable!) corremos el riesgo de llegar tarde, porque intentamos constantemente incluir muchas más cosas en el calendarios de las que nos permite realmente 24 horas. Oye, es imposible meter siete huevos en un cartón de media docena. Esta simple regla transformará tu vida. Natalie siempre tenía reuniones innecesarias y cafés triviales que le hacían tener que correr mucho más para poder acabar el resto de sus tareas a tiempo. 

¿Qué puedes borrar de la agenda antes de que empiece el día? Sé honesto contigo mismo en este punto. ¿A qué puedes decir “no” con el objetivo de dar lo mejor de ti en las cosas que realmente importa.? ¿Lo sabes, verdad? Pues ya sabes! ¡Borrar! Rechaza todas esas cosas que te hacen perder el tiempo, aprende a decir “No, gracias”, más que “Bueno, OK”.

2. Resérvate unos minutos para planificar tu día

Mira tu agenda la noche anterior o la primera hora de la mañana. ¿Dónde tienes que estar y cuándo? ¿Qué tienes que hacer, y cuánto tiempo te llevará cada tarea? Piensa en todo lo que tienes que hacer como si fuera un de presupuesto de tiempo!

Imagina que tienes tres tareas que hacer y dos reuniones que requieren un poco de preparación y tiempo para desplazarte. Estima un tiempo aproximado para cada una de las tres tareas y date un poco de margen por si necesitaras un poco más de tiempo del que pensabas. Tener en cuenta el poder tener un error sin que eso descuadre tu planificación no solo es práctico, sino que te ayuda a llevar el día con menos preocupaciones. ¡Felicidad!

Así tendrás un día maravilloso, planificado y mucho menos estresante por delante. ¡Puede ser así de fácil!

3. Ten siempre algunos trucos para ir más rápido

Sin champú en seco, una colección de accesorios que alegren un traje negro básico, y un lápiz de labios brillante listo en el bolso, prepararme me llevaría al menos 30 minutos más al día. Cuando se tienes algunos trucos para ahorrar tiempo, nuestra apariencia sigue siendo la misma en mucho menos tiempo.

Alguien me me enseñó la importancia de decidir que ropa ponerme el día siguiente. Asegurarte de lo que está limpio y de lo que funcionará mañana con tiempo hace que la mañana siguiente sea más llevadera.

4. Haz las cosas por lotes

Ya sea planeando actualizaciones de Instagram, enviando correos electrónicos, o incluso cocinando las comidas por adelantado para toda la semana. Hacer las cosas en lotes es un ahorro de tiempo. Una vez que estás haciendo la compra, escribiendo o actualizando tus redes sociales, optimiza ese tiempo programando esas tareas para unos cuantos días o semanas. Una mamá trabajadora compartió conmigo el secreto de las comidas por lotes, las tareas domésticas e incluso el pago de facturas en línea. Pruébalo, no volverás.

5. Simplemente miente

Si la gente impuntual en tu vida hace que pierdas tiempo tan solo diles que el evento es una hora antes de que realmente es. Dile a ese amigo que siempre llega tarde que la reserva es a las 21h cuando realmente es a las 21:30h. Yo hago esto con mi marido unas cuantas veces a la semana y creo que ,en el fondo, no le importa.  Solo necesita un empujón.

¿Y tú, cómo vas a ahorrar tiempo esta semana??

Por Susie Moore, coach y escritora.

Vía: Greatist 

Photo © Denis Darzac