Cambiar hábito de cafeína para una de estas alternativas es más saludables y  ayuda a ser más productivo.

Claro, una taza de café puede aumentar tu estado de alerta y ayudarte a pasar el día, pero demasiada cafeína también puede tener efectos secundarios negativos, incluyendo unos excesivos nervios, mala digestión y acidez estomacal. Afortunadamente, hay alternativas al café que podrían hacerte sentir aún más productivo:

Té Verde

Esta bebida se ha convertido en la alternativa más saludable del café gracias a su alta concentración de antioxidantes y por reducir el riesgo de enfermedades del corazón y diabetes tipo 2. El té verde contiene cafeína, pero una cantidad menor que una taza de café, por lo que no genera con los mismos efectos secundarios nerviosos. El té verde no solo puede aumentar el estado de alerta mental, los estudios muestran que también puede hacer que seas más inteligente. Un estudio reciente publicado en la revista Psychopharmacology afirma que el té verde es eficaz para mejorar la memoria y la cognición.

Tomar un descanso

Puede parecer contraproducente pero los estudios han demostrado que hacer pausas regulares durante el día puede mejorar la productividad. Un estudio de 2011 de la Universidad de Illinois demostró que la atención prolongada a una sola tarea obstaculizaba el desempeño, mientras que las breves desviaciones que desactivaban y reactivaban los recursos mentales mejoraban la capacidad de concentración de los participantes. Darse un paseo, levantarse y estirar son las mejores opciones

Echarse una breve siesta

Numerosos estudios han demostrado que el sueño insuficiente es peligroso para la salud de nuestro cerebro. Disminuye la productividad, nos hace más propensos a cometer errores y nos hace tener dificultades para concentrarnos en tareas clave, por lo que es posible que de un momento a otro te encuentres dormitando en medio de una reunión importante.

El costo de la productividad relacionada con la fatiga se estima en $ 1,967 por empleado anualmente. Aunque la Fundación Nacional del Sueño recomienda de siete a nueve horas de sueño por noche, si el descanso de una noche completa no es una opción, también se ha demostrado que una siesta es eficaz para aumentar la productividad. Un famoso estudio de la NASA reveló que sólo 26 minutos de descanso puede ayudar a mejorar el rendimiento en un 34% y la alerta en un 54%. Un estudio de 2008 demostró que , de ser posible, una siesta es más eficaz que la cafeína en el aumento de la capacidad de aprendizaje y la memoria.

Ir al gimnasio

Hacer ejercicio no sólo te da unos abdominales tonificados sino que proporciona importantes beneficios mentales y de rendimiento. Un estudio reciente de la Universidad Estatal de Michigan encontró un vínculo entre el ejercicio y mayores resultados en los estudiantes universitarios. No es sorprendente, ya que otros estudios han demostrado que la actividad física regular aumenta la energía, lo que le permite pensar más claro y llegar a nuevas ideas. Un estudio sueco de 2011 publicado en el Journal of Occupational and Environmental Medicine afirma que realizar actividad física durante la jornada amuenta la productividad.

En el estudio se pidió a los trabajadores dedicar 2,5 horas por semana a la actividad física, mientras que otro grupo tuvo la misma disminución en las horas de trabajo pero sin ejercicio obligatorio y un tercer grupo trabajó sus 40 horas semanales habituales. Los que se ejercitaron informaron que se sintieron más  productivos en el trabajo y que enfermaban con menos frecuencia.

Pero, aquí están las buenas noticias: No es necesario ir al gimnasio y realizar un largo entrenamiento. Un estudio de 2013 en el British Medical Journal vio que cortos intervalos de 10 a 40 minutos  de actividad física aumentó la concentración mediante la mejora del flujo sanguíneo al cerebro. El efecto de enfoque mejorado puede durar de dos a tres horas después del ejercicio. De no tener tiempo, hacer un poco de ejercicio subiendo y bajando alas escaleras o haciendo unos pocos conjuntos de flexiones en la oficina antes de una presentación o una gran reunión puede ayudar a que sea todo un éxito.

Comer chocolate bueno y reírse

Ese simpático video de gatos que te ha enviado tu tía por correo electrónico puede ser justo lo que necesitas para sentir un chute de energía. Investigadores de la Universidad de Warwick demostraron que el aumento de la felicidad de los empleados cuando les ofrecieron chocolate y mostraron videos cómicos mejoró la productividad en un 12%.

Si optas por un poco de chocolate, mejor negro que con leche. El chocolate negro contiene una pequeña cantidad de cafeína perfecta para aumentar la agudeza mental, además de que también estimula la liberación de serotonina, que mejoran el estado de ánimo. Un estudio de 2007 de la Universidad de Nottingham afirma que el cacao rico en flavonoides (un ingrediente clave en el chocolate negro) aumenta el flujo sanguíneo a las áreas clave del cerebro durante dos o tres horas, lo que puede ayudar a aumentar el rendimiento y aumentar el estado de alerta general.

Aumenta el calor en la oficina

Ese frío que usted siente en la oficina puede estar causando que su productividad caiga junto con su temperatura. Los investigadores de la Universidad de Cornell descubrieron que los empleados que trabajaban en oficinas con bajas temperaturas cometieron un 44% más de errores y eran muchísimo menos productivos que los empleados que trabajaban en una oficina caliente. Cuando la temperatura del cuerpo baja, utiliza energía para mantenerse caliente. Esto deja al cerebro con menos energía para concentrarse o ser creativo. Si no se puede aumentar la temperatura de la oficina, asegúrate de ir bien abrigado o llevar un calentador.

 

Vía: Fast Company